Autora: Hipatia Vega

Complicado resulta hablar de “nueva normalidad” en este tiempo de pandemia, marcado por un sin número de cambios y alteraciones que van desde las rutinas diarias, protocolos de bioseguridad, un cúmulo de emociones que habita en cada persona, el llamado “distanciamiento social”, el incremento de la precarización laboral y la informalidad, y sobre todo la incertidumbre que transversaliza todos estos ámbitos. Pero a su vez en medio de la crisis surgen y se fortalecen otras y nuevas formas de auto organización, gestión y sostenibilidad de los emprendimientos locales basados en principios como la solidaridad, el intercambio y apoyo mutuo.

 Ante ello, el presente ensayo busca hacer  un acercamiento y visibilizar en concreto algunas de las prácticas y estrategias de los emprendimientos locales en medio de la pandemia, a fin de buscar la sostenibilidad de sus negocios, como resultado de este proceso se han consolidado redes locales de apoyo mutuo. Parto de tres experiencias de jóvenes emprendedores: Edwin Garrido, propietario de Capsicum Café BioMarket, Belén Villalba propietaria de Pacha Grill & Eventos, así como de Moon Cakes y de Álvaro Loyo creador de la página Antojitos de la White y la marca White City[1] , una iniciativa local que actualmente cuenta con 24 negocios de comida que realizan entregas a domicilio en la ciudad de Ibarra; se evidencia mi experiencia personal, así como la interpretación y análisis de las entrevistas, observación participante y diario de campo realizado entre el 6 de junio al 21 de julio del 2020. Para lo propuesto, éste trabajo se desarrolla en tres puntos: i) Trueque y comunidades de intercambio. ii) Autoorganización y apoyo mutuo, y iii) conclusiones y reflexiones al respecto. 

Una de mis reflexiones a principio de la cuarentena fue:

Este tiempo he procurado colaborar con otrxs amigos que tienen también sus cafeterías o producción de frutas, vegetales, hemos hecho trueque de alimentos. No busco romantizar la pandemia, existe una evidente y feroz crisis económica, social e incluso emocional en este tiempo, pero también me resulta bastante curioso e interesante estas prácticas de trueques e intercambios. El entablar otras formas de comercio que se están dando en medio de la crisis (Diario de campo, junio de 2020)[2]

 Desde que se decretó estado de emergencia y el inicio de cuarentena a partir  del 16 de marzo, han pasado casi seis meses, los casos de contagio y muerte continúan aumentando[3]. En Ibarra pasamos a semáforo amarillo desde el 1 de junio, las restricciones en movilidad han ido disminuyendo y los casos de contagio aumentando, sin embargo, Belén V. en la entrevista realizada, señala: “La consigna es que debemos salir a trabajar, no nos queda de otra, tenemos deudas y hay que dar de comer a nuestros hijos, lo que sí en este proceso de salir adelante no ha sido desde la competencia sino desde la unión” (Entrevista 21 de Julio de 2020).

Con esta última frase mencionada por Belén V., reafirmo mi interés por las prácticas de apoyo mutuo y cooperación, así como la auto organización y el desarrollo de iniciativas locales que le hacen frente y surgen como respuesta ante la crisis económica y social. “Emergen procesos colectivos de organización, prácticas de solidaridad, redes de ayuda y de cuidado mutuo” (CLACSO 2020, 3). Muchas de estas activan dinámicas ya existentes y otras se inventan en el día a día, tomando un papel clave frente a la pandemia.

 Trueque y comunidades de intercambio

El trueque es un modelo de intercambio con características sociales propias y que ocupa un espacio moral específico, que no puede explicarse como negación o afirmación de otras instituciones económicas más reconocidas, sino que tiene dignidad de categoría económica, social y cultural por méritos propios (Ferraro 2002, 151). A su vez, el trueque es una práctica ancestral y frente a los golpes económicos ocasionados por la pandemia la gente  ha ingeniado formas para dinamizar su economía, recurriendo entre ellas al trueke (El Arca 2020). En redes sociales, específicamente en Facebook, un grupo de trueque llamado Trukana Ecuador señala que “el trueke es mucho más que intercambio de servicios o bienes, es una alternativa para contribuir a la reducción de residuos y el impacto ambiental” (Publicación red social Trukana Ecuador).

La particularidad de esta forma de intercambio es el principio de solidaridad, se aplica principalmente para el intercambio de objetos, alimentos y servicios, es así que en redes sociales existen grupos o comunidades en facebook, que se crean exclusivamente para la práctica de esta actividad. En una anotación en mi diario de campo señalo:

Debido a la mudanza y al lugar donde nos pasamos, nos sobraron tres cortinas de ventanas. Donde vivíamos tenía unas ventanas súper grandes, así que la dimensión de las cortinas, por ejemplo la del comedor es de 4.60m de ancho por 1.93m de alto. Subimos una publicación al grupo en Facebook: Trukana Ecuador: Trueke de servicios y productos, hemos recibido algunos mensajes sobre gente interesada, debido a la falta de tiempo y las tareas que aún nos quedan por hacer de la mudanza que parece interminable, no hemos concretado nada aún  (Diario de campo, julio de 2020)[4].

Estas formas de intercambio no se dan solo a través de plataformas virtuales como medio, sino también empiezan a practicarse desde la cotidianidad. Para ejemplificarlo Edwin G. señala: 

Un día, mi amigo Santiago que es propietario de Umai sushi home, me escribió a preguntar si tenía alga, como al principio de la cuarentena era complicado salir a realizar las compras, se le había acabado, yo en ese momento tenía, así que quedé en pasarle dejando y a manera simbólica del cambio el me dio camarón, lo mismo hemos hecho con proveedores, por ejemplo ellos me entregan pimientos, ají, pescado y yo a cambio les ofrezco las conservas que realizo o los platos del menú de Capsicum que ellos me pidan que prepare (Entrevista 21 de Julio de 2020).

El pan que se usa en las hamburguesas de Capsicum, es un pan de masa madre elaborado por la panadería Pandala. Los días lunes, miércoles y viernes hacía la entrega del pan en la ciudad de Ibarra  ya que su local y domicilio se encuentran en Cotacachi. Debido a la pandemia, Pandala ha tenido que adaptar sus horarios, haciendo entregas en dos días a la semana.

Estas prácticas de priorizar el consumo de productores locales, productos agroecológicos y orgánicos sin la necesidad de intermediarios o monopolios de mercado hacen que “hoy las economías populares sean las que están funcionando como las principales superficies de inscripción de la crisis y, a la vez, como los espacios de respuesta a sus efectos más devastadores” (CLACSO 2020, 4).

En relación a emprendimientos, Alburquerque  (2004) señala que se debe superar la lógica de micro emprendimientos y microempresas ya que son formas organizativas ajenas a las lógicas comunitarias y tienen un tinte capitalista. Se debe propiciar lógicas comunitarias con soberanías, con la puesta en marcha de otros microsistemas, a otras formas de economía y de relacionarse con el mundo.

Por otra parte, estas prácticas de intercambio tampoco se enmarcan en las lógicas de la Economía Popular y Solidaria (EPS), si bien comparten aspectos como la solidaridad y la cooperación, la EPS reconoce al ser humano como sujeto y fin; propende una relación dinámica y equilibrada entre sociedad, Estado y mercado en armonía con la naturaleza y tiene por objetivo garantizar la producción y reproducción de las condiciones materiales e inmateriales que posibiliten el buen vivir (Coraggio 2011, 13). Es decir la EPS, entra en dinámica con el Estado y mantiene el uso monetario.

Auto organización y apoyo mutuo

Otro de los emprendimientos en Ibarra es el negocio Pacha Grill & Eventos que está cerca de cumplir un año desde su apertura. Belén V. propietaria y emprendedora Ibarreña, indica que entre las prácticas y estrategias que ha implementado a fin de lograr sostenibilidad de su negocio se encuentra: la modificación del menú, simplificación de la carta, servicio a domicilio, el abaratar costos. “Se cambió la estrategia de marketing, antes posteábamos más el producto, ahora nos centramos en los beneficios, hemos lanzado combos, y también en vincularlo con lo emocional, hicimos entregas a personas que extrañaban nuestras/os clientes,  con mensajes personalizados” (Entrevista 20 de Julio de 2020).

Belén, a través de Moon Cakes ofrece el servicio de repostería, parte de sus actividades son los cursos vacacionales dirigido a niños y niñas  que realiza cada año, este sería el sexto año, y el primero en realizarse de forma virtual. Según Belén este año cuenta con tan solo el 20% de la asistencia en comparación  a años anteriores, sin embargo, y manteniendo el optimismo señala: la gente ahora opta más por la colaboración entre marcas que la competencia, esto me alienta a seguir adelante”.

El autor Luis Razeto habla de la importancia de la asociatividad, colaboración, la comunidad y la acción solidaria, como él lo llama, el Factor C. (Razeto). Siguiendo la línea de las experiencias locales, como parte de la colaboración entre marcas la iniciativa  Antojitos de la White que nace durante la cuarentena. Para Álvaro L. Antojitos de la White nace como estrategia alterna local ante la paralización de la economía, “es una página amarilla que se encarga de dar posicionamiento constante a las marcas de negocios de Ibarra, sobretodo de comida”.

“La modalidad de vida  ha cambiado, las encomiendas y los deliverys  han incrementado. Todas las semanas hacemos post y publicamos estados diarios en redes sociales como Instagram y Facebook, además los enlazamos con la página de White City que tiene más de 5 mil seguidores, hacemos transmisiones en vivo y se sortea órdenes de consumo de las marcas” (Entrevista 21 de Julio de 2020).

Antojitos de la White cuenta con 24 marcas de negocios, cada semana los emprendimientos  entregan un producto avaluado en 5 dólares mínimo, mismo que son sorteados en las diversas transmisiones y concursos que realiza la página de Antojitos de la White,  y a cada persona que compra las cosas de la marca White City se le regala una orden de consumo.

Tanto Capsicum como Pacha Grill & Eventos forman parte de la página, Antojitos de la White,  y son parte de las estrategias e iniciativas de auto organización que los negocios locales de restaurantes, cafeterías y productos artesanales han encontrado para la sostenibilidad.  

El fortalecimiento de dinámicas de solidaridad y el priorizar el consumo de productos elaborados por nuestrxs amigos, conocidxs y nosotrxs mismo forman parte de los cambios que se vienen desarrollando.

Quedé en comprarle  a mi amiga Fer, los productos que está elaborando, compré, aceite de coco hecho artesanalmente y un desodorante  natural a base de arroz. (Diario de campo, julio de 2020)[5]

Verónica A. entrevistada por Silvia Araque señala que durante la pandemia le redujeron el sueldo a su esposo y esto ha afectado la economía de su familia, ante ello decidieron emprender la venta de chorizo ambateño, mismo que lo elaboran ellos y lo distribuyen entre sus amigos y familiares. Verónica indica que esta actividad les ha permitido unirse como familia e incentivar el ahorro y emprendimiento en sus hijos (Entrevista 6 de julio de 2020).Final del formulario

Las economías populares constituyen hoy una espacialidad de intersección de economías físicas, afectivas, identitarias, productivas y colectivas y, por lo tanto, de producción política; a la vez que se inscriben en procesos de temporalidades largas y de varias capas de memorias organizativas (CLACSO 2020, 5).

Si bien Raúl Zibechi (2007), hablaba sobre la transformación social, creo hoy es el escenario perfecto para la construcción de prácticas sociales alternativas.  Para Zibechi (2007) las luchas de “los de abajo” o más bien diríamos, desde lo “local”, presentan un desafío más profundo al poder que antes, ya que crean otros mundos ya existentes, dentro y contra el capitalismo (11).

En relación a la producción Zibechi (2007) señala que se busca el autoabastecimiento y la diversificación para depender menos del mercado; se busca producir sin agrotóxicos o productos contaminantes; buscan comercializar fuera de las garras del mercado monopolizado, la división técnica del trabajo no genera jerarquías sociales, de género o etáreas (48). Es necesario un cambio social, la creación y recreación del lazo social (49), un tejido social que permita la sostenibilidad de la vida misma.

Mirar desde la sostenibilidad de la vida, para Amaia Pérez (2014) no es sencillo, entre otros motivos, porque nos sitúa en una tensión básica: observar desde fuera de los mercados capitalistas a una sociedad en la que estos mercados son el centro. Comprender el proceso, pero sin dejarse arrastrar. Por esta misma tensión, en esta apuesta no basta con declaraciones de intenciones al igual que tampoco nadie tiene verdades irrefutables, es necesario un arduo proceso común en el que redescubramos el mundo (40).

Conclusión

Varias son las conclusiones que me atrevo a resaltar, partiendo de que la “normalidad” como la conocíamos, no volverá, o al menos eso espero. En la “nueva normalidad”  se disputan una serie de prácticas que deben ser adoptadas por la sociedad, en el sentido de que podamos apostar a la construcción y fortalecimiento de otras formas de consumo, de intercambio, que podamos brindarnos la oportunidad de generar alianzas de solidaridad y tejidos sociales que permiten la sostenibilidad no solo de los negocios, sino de la vida.

La solidaridad, empatía y apoyo mutuo deben ser pilares fundamentales para la construcción de este entramado local de nuevas prácticas sociales. Las prácticas de trueques e intercambios afloran y toman fuerza en medio de la pandemia como una alternativa económica que no implica directamente un comercio monetario, cada vez es más común las publicaciones en redes sociales que se apropian de estas prácticas.

Partiendo de la revisión de estas comunidades de trueque en redes sociales, y la experiencia propia de varios intercambios, puedo señalar que de cierta manera existe un grado de confianza en el otro/a y apuestas en esta forma alternativa de intercambio. Varios de estos intercambios así como se dan de forma local, también se dan entre personas desconocidas y que se encuentran en distintas ciudades (del país). Allí el factor de la confianza juega un papel importante. Me atrevo a plantear que este trueque moderno y mediado por la virtualidad, ha logrado romper barreras del miedo a la otredad, a la diferencia. Considero se enmarca en una propuesta de generar formas de intercambio más horizontales y justas, y no solo del hecho del intercambio, ni del bien material o cultural que es truequiado, sino desde la posicionalidad de cada persona.

Debido a las restricciones de movilidad, el aumento de contagios y la paralización presencial de ciertos sectores, como el educativo, como sociedad estamos viviendo un proceso de transición hacia lo digital, si bien ya se venía dando, a partir de la pandemia se aceleró de forma abrupta el vuelco hacia las redes sociales y plataformas digitales. En relación a negocios y emprendimientos, las redes sociales y el marketing digital ha sido su aliado para lograr la sostenibilidad. Existe una reconfiguración de la cultura que se refleja en la rutina diaria, los hábitos de consumo, las medidas de bioseguridad, la indumentaria y sobre todo la concepción son parte de esta reconfiguración.

 

[1] Al final del ensayo a manera de anexo se encuentra un cuadro con los nombres de los emprendimientos señalados y el link de página de redes sociales.

[2] Diario de Campo. Observación Participante: Experiencias durante la pandemia. Domingo 7 de Junio de 2020.

[3] Según el diario El Comercio, a la fecha 14 de septiembre, existen 10.922 fallecidos en el contexto del Coronavirus y  118.911 casos confirmados.

[4] Diario de Campo. Observación Participante: Experiencias durante la pandemia. Miércoles 15 de Julio de 2020.

[5] Diario de Campo. Observación Participante: Experiencias durante la pandemia. Lunes 20 de Julio de 2020.

Referencias

CLACSO. 2020. “Economías populares en la pandemia”. En: https://www.clacso.org/wp-content/uploads/2020/07/InformeClacso_FINAL-FINAL.pdf

El Arca. 2020. “El trueke: una alternativa para dinamizar la economía”. En: http://elarca.media/el-trueque-una-alternativa-para-dinamizar-la-economia/?fbclid=IwAR191yG6V3Zo39dDtvDhY_oorCnii7WjiJ29-cbnGF4eW7VRjzfh2de1ySg

El Comercio. 2020.  Registro Contagio Coronavirus. En: https://www.elcomercio.com/actualidad/ecuador-registro-contagios-coronavirus-septiembre.html?fbclid=IwAR3zBs8oD93Gun6-fkvHNpHwxYhDN69W93ByNSe2H__iIqo0xNZ0_rUn4rc

Ferraro, Emilia. 2002. Trueque, intercambio y valor: un acercamiento antropológico. Flacso sede Ecuador.

Pérez, Amaia. 2014.  La subversión feminista de la economía: aportes para un debate sobre el conflicto capital-vida. Madrid: Traficantes de sueños.

 Vega Hipatia.2020. Diario de Campo. Vida en confinamiento. Del 6 de junio al 22 de julio de 2020.

 Entrevistas

Arcos, Verónica.  Entrevistada por Sylvia Araque. Cambios y adaptaciones durante la cuarentena y la “nueva normalidad”, julio 2020.

Garrido, Edwin. Entrevistado por Hipatia Vega. Cambios y adaptaciones durante la cuarentena y la “nueva normalidad”, julio 2020.

Loyo, Álvaro. Entrevistado por Hipatia Vega. Estrategias para la sostenibilidad de emprendimientos locales, julio 2020.

Villalva, Belén. Entrevistada por Hipatia Vega. Estrategias para la sostenibilidad de emprendimientos locales, julio 2020.